miércoles, 21 de marzo de 2007
Actividades realizadas hoy en Madrid por Ikebana International Spain Castellana Chapter
Primavera
Aunque más cercano sera este Haiku de Issa:
"Que inoportuna
esta nieve tardía
de primavera"
En Japon por estos días, el espectaculo de los cerezos impregna todos los rincones. Suelos y tejados blancos de hojas de cerezos cubren todos los parques, carreteras y cespedes.
Como si tambien la nieve tardía de la naturaleza se manifestase.
La floración de cerezos, tan deslumbrante como efímera, se convierte cada primavera en una gran fiesta popular, llamada hanami, disponiéndose trenes especiales- los "trenes de las flores"- para ir a contemplarlos en los parajes más hermosos y célebres. La gente suele llevarse una esterilla- llamada gozá- y a la sombra de los cerezos en flor, de fuerte color rosado, se bebe sake (vino de arroz), se canta y se baila.
Bajo la sombra
del cerezo florido
nadie es extraño
lunes, 12 de marzo de 2007
Realización de un Ikebana
viernes, 9 de marzo de 2007
Preparando el curso de mañana
Un rojo amarilis a punto de abrirse nos hace sentir la Primavera cercana con su fuerza renovadora y sus colores.
miércoles, 7 de marzo de 2007
Nuevo curso de Ikebana
El horario será de 9.30h. a 13.00h. y de 16.00h. a 19.00h.
Os informamos la forma de como se realiza un curso en Espacio Zen Contemporáneo:
- Comenzamos con una Meditación, podría ser de esta forma:
No se los motivos que os traerán a Espacio Zen Contemporaneo para conectar con la Vía de las Flores.
Quizá la curiosidad de un curso más o un medio para expresar vuestra creatividad o la búsqueda de una técnica de relajación o tal vez la profunda meditación activa.
Da igual, cualquier motivo es valido para estar aquí presentes, dejáis vuestras preocupaciones y tomáis un contacto directo con las flores.
De esta forma el Ikebana que salga de vuestras manos será el auténtico porque fluirá de vuestro Silencio Creador.
- Ahora sentaos cómodamente, estirad la columna, sentid vuestra coronilla, hombros y manos descansando. Sentid el ir y venir del aire por la nariz.... Relajad vuestra mirada y repetíos para vosotros... Siempre que os sintáis cansados durante el curso:
Al inspirar sé que estoy inspirando
Al expirar sé que estoy expirando (Notadlo..)
Al inspirar mi respiración se hace profunda
Al expirar mi respiración se hace lenta
Al inspirar me siento como una flor (la que guste)
Al expirar me siento renovado/a (como flor que se abre)
Y quedaos inspirando, expirando unos minutos...
- Ahora... Escuchad dentro:
Tanto si estamos alegres como tristes, las flores son nuestras amigas constantes. Comemos, cantamos, bailamos y galanteamos con ellas, están en nuestros actos cotidianos. Cuando nacemos y cuando morimos nos obsequian con ellas.
Hemos adorado con el lirio, hemos meditado con el Loto. Nos hemos enamorado y ofrecido a la Rosa
¿Cómo podríamos vivir sin ellas? Llevan consuelo a la cabecera del enfermo y luz a los espíritus cansados.
Ahora cuando realicéis vuestros ikebanas estad con ellos.. ser con ellos... imitadlos. Armonizad con la mismidad de las flores.
La palabra Japonesa para aprender (narau) contiene el sentido de imitar algo, de hacer un esfuerzo para situarse esencialmente en el mismo modo de ser que la cosa de la que se quiere aprender.
El poeta de haikus Basho, alude a esto cuando escribe:
El asunto del pino,Después de la meditación las maestras de Ikebana Eiko Kishi y Yoko Kinoshita comienzan a repartir las flores,explicando los ikebanas que harán a lo largo del día.
apréndelo del pino,
y el del bambú, del bambú.
Se van preparando utensilios, mirando tijeras y cortando flores, pidiéndolas permiso para que se unan en nuestro sacrificio de lo bello.
Diferentes formas, combinaciones de colores van fluyendo de las manos de las alumnas.
La leyenda cuenta que el primer arreglo floral se hizo cuando los primeros santos budistas recogían las flores esparcidas por la tormenta y en su infinita solicitud con todos los seres vivos, las colocaron en recipientes con agua.
Invitamos a que hagáis lo mismo, acudiendo al curso.
Os gustará.
Un saludo:
Rita Lozano
sábado, 17 de febrero de 2007
Vacio
Todas las semanas cambiamos los ikebanas en Espacio Zen Contemporáneo. Uno está puesto en la entrada, dando la bienvenida a los recién llegados y bien por su color, por su forma, por su relación con la estación que representa no deja a nadie indiferente. A todos nos sugiere diferentes emociones. Si nos adentramos un poco más contemplaremos el de la Sala -en el Tokonoma- un arreglo especial de la Ceremonia del Té. Se llama Chabana (Cha té; bana flor). Esta composición floral es muy sutil, debe ser simple, lo más parecido a como están las flores en la naturaleza, así me lo ha enseñado Eiko, mi primera maestra de Té y de Chabana.
Para componer estos arreglos suelo ir al monte a recoger ramas, flores.... Hace unos sábados como había nevado esas semana me acerqué al nacedero del Nervión, río que da lugar a la ría de Bilbao y que ha configurado tantos aspectos de la vida de los bilbainos y de su dos márgenes. Fuimos ascendiendo hasta su nacedero, la fuente, lo incontaminado... la pureza. "Es necesario ir en todo al origen, a la ESENCIA", pensaba mientras caminaba. Subía por los caminos embarrados, y atravesé en un momento el río por las piedras porque había dificultad por la nieve. El agua corría fría, transparente y todo estaba en silencio; solo lo rompía el sonido que hacían al caer las irregulares perlitas de hielo que cubrían los árboles esa mañana.
Más arriba el agua caía en diferentes torrentes y formaba un bello paisaje acompasado del sonido del caer del agua de la nieve que apaciguaba el espíritu.
Como todo estaba cubierto por la nieve era difícil encontrar alguna rama... y de pronto en el camino vi que sobresalía una rama verde, de brezo tal vez, alargada y colgando de ella a modo de una estalactita de hielo que formaba un hermoso Chabana. Pensé en cortarla pero... el hielo se convertiría en agua ¡mejor dejarla para que corriera por los torrentes y se disolviera formando parte del Nervión!
Esta semana haré lo que hizo Joteki Takekuraya - discípulo de Yuko- que sintiendo profundamente el espíritu del Wabi-Sabi en una ceremonia presentó un florero lleno de agua, sin fijar ninguna flor o rama y dijo:
La negación absolutaEso me sugirió a mí la contemplación del paisaje de nieve y la rama verde. Hoy los ikebanas representarán el VACÍO, NADA, ninguna forma.
significa la afirmación
de la vida.
Rita Lozano
domingo, 4 de febrero de 2007
Ikebana. Arte japonés
Este arte milenario se remonta al siglo VI en China, estaba reservado a los sacerdotes, que eran los que ofrecían arreglos sencillos de flores en los altares a Buda.
Después un emperador japonés empezó a practicarlo, y contagió a los aristócratas de su corte, poniéndolo de moda. Es conocido que los feroces guerreros samuráis se relajaban practicando este arte, decían que era perfecto para restablecer su equilibrio. Hasta el siglo XIX era únicamente practicado por hombres. Con el tiempo pasó a ser un pasatiempo que cultivaba toda la sociedad japonesa, creándose escuelas y estilos diferentes.
Hoy en día hay más de 3.00o escuelas y millones de personas practican el ikebana en todo el mundo. Se puede considerar que ha salido del marco tradicional del TOKONAMA (altar japonés) donde se colocaba para entrar en nuestra estética. Así aparece como elemento decorativo en la decoración actual de las casas, de los lugares públicos, de las oficinas… Proporcionando un toque exquisito, minimalista, de buen gusto.
Japoniar florala barruko armonia sakontzeko eta naturara hurbiltzen gaituen barne sormenarekin bat egiteko bide ederra da.
Artea den momentutik teknika batzuk ikasi, tresna sinple batzuk erabili eta ZERUA – GIZAKIA – LURRA ordeskatzen duten hiru oinarrizko elementuetan oinarrituz uretan lorez egindako eskulturak osatzen dira.
Adarrik garaienak ZERUA sinbolizatzen du, bajuenak LURRA eta ertainak GIZAKIA.
Modu sinple honetan zerua, gizakia eta lurraren artean beharreskoa den armonia mantentzea adierazten zaigu.
Oinak lurrean eta burua zeruari begira natura eder eta misteriotsu baten zaintzaile garela gogoratzen digu.
Un enlace interesante: Breve historia del Ikebana